Los Gerentes Modernos han comprendido que la Información, no es sólo un subproducto de la gestión empresarial que les permite tomar decisiones cotidianas, sino que, al tiempo que ésta sustenta las operaciones de negocios, se convierte en uno de los tantos factores críticos para la determinación del éxito o fracaso de la Organización.
Es por esto que la Información es considerada como un elemento estratégico de todo negocio moderno; pero su efectividad dependerá de las medidas que adopten las Organizaciones, para su Administración.
Si una Organización desea maximizar la utilidad que posee su Información, debe gestionarla de forma correcta y eficiente, tal y cómo lo hacen con los demás Recursos Tangibles.
Los administradores deben comprender, de manera general, que toda Información Organizacional tiene unos costos asociados con su producción, distribución, seguridad, almacenamiento y recuperación; y aunque ésta fluye de manera constante y continua a nuestro alrededor, debemos saber que ésta no es gratis, y su uso debe ser estrictamente estratégico, para posicionar de forma ventajosa la Organización dentro de un determinado Mercado.
El éxito de una empresa no depende, únicamente, de cómo maneje sus Recursos Materiales (trabajo, capital, energía, etc.), también es importante la forma en cómo aproveche sus Activos Intangibles (Know-How, conocimiento del mercado, imagen de marca, fidelidad de los clientes, etc.).
El correcto desarrollo de estos últimos, en parte, se basa en la existencia de un adecuado flujo de información, por un lado, entre la Organización y su entorno, y entre sus distintas unidades, por otro.
Una Organización es más competitiva, cuanto más se apoye en la Administración de su Información como un medio para lograr la diferenciación de sus productos o servicios; lo cual puede conseguir con la implementación de Planes de Innovación Tecnológica que le proporcionen la plataforma necesaria para lograr la interconectividad, tanto de sus unidades internas como externas, y la implementación del uso de redes, que faciliten su virtualización.
Estas medidas repercutirán, además, en la reducción de costos generales, minimización del tiempo de ejecución de las tareas, en una comprobable mejora de toda su Cadena de Abastecimiento y en la apertura de nuevos espacios en los mercados.