Muchas personas tienden a confundir estas profesiones y me parece que es una confusión válida, sobre todo por lo mucho que se ha hablado de la evolución del secretariado y el cambio de nombre de esta carrera con el fin de mejorar la percepción general que se tiene de esta, sobre todo en muchos países de América Latina.
El Secretariado es una profesión administrativa destinada a brindar apoyo a los ejecutivos mediante la realización de una serie de funciones y tareas pertenecientes a las áreas de: administración de informaciones y documentos; organización de reuniones y eventos; atención y servicio al cliente, y gestión de espacios de trabajo.
La Administración de Oficinas, es vista por muchos como el paso de avance del proceso evolutivo del secretariado, sobre todo porque es el nombre más utilizado, internacionalmente, para referirse a los profesionales de oficina modernos, que realizan funciones secretariales pero incluyen tareas orientadas más hacia la gestión de oficina.
Esta se encarga de coordinar, supervisar y mejorar el funcionamiento general de una oficina. Entre sus tareas están: organizar recursos, controlar procesos, dar seguimiento a procedimientos internos, administrar archivos, supervisar suministros y asegurar que las actividades de la oficina se realicen de manera eficiente. La posición de Administración de Oficinas no sustituye la de Administración de Empresas ya que la primera no gestiona estratégicamente los objetivos de la organización ni ocupa posiciones ejecutivas.
El Empleado/Profesional Administrativo, son todos aquellos profesionales cuyos trabajos se realizan dentro del ambiente de oficina, en el área administrativa de una empresa o institución. Sus tareas pueden incluir funciones contables, mercadológicas, asistencia secretarial en las áreas de archivo, digitación y recepción. y soporte o asistencia a las oficinas ejecutivas.
